
Irónicamente es precisamente en torno a mediados de la década pasada cuando las redes sociales más importantes para el fenómeno comienzan a consolidar su fundación, por ejemplo Flickr y Facebook, si bien es cierto que la influencia de los canales de masas será aún presente como en el ejemplo del valor que le asigna un pegatinero a la obra de Fairey en la imagen, se han convertido en una herramienta paralela para el fenómeno cada vez más secundaria.
Si bien los canales dominantes en las redes 2.0 también merecen una crítica aparte como fenómeno conjunto han permitido el desarrollo de grupos independientes de la centralización forzosa, a la vez con un énfasis e identidades propios, y sin embargo habitualmente porosos, abiertos y muy dinámicos.