
El World Trade Center de New York es importante no por "ser" sino por ya "no ser". Importa por ser ausencia, y como tal se representa, al igual que el hueco en Manhattan se ha convertido en solar mediático, en adoración religiosa, en un espacio que en lugar de abrir discursos busca cerrarlos. La moneda devaluada es un estímulo frente a esa sacralización del recuerdo. La reliquia profanada se reintroduce y comparte desde la blasfemia buscando generar una nueva historia crítica común.
Desastres
Abocados al desastre

"La tragedia que hoy enfrenta el pueblo birmano es, más que resultado de un fenómeno natural, consecuencia de un sistema político económico que, en una lógica pragmática y especuladora, tiende a distribuir de manera inequitativa los riesgos de los fenómenos naturales, casi siempre en perjuicio de los sectores más desprotegidos y de la población de los países pobres, como Myanmar. La miseria aumenta las perspectivas de desastre social por los efectos devastadores de meteoros inevitables, pero predecibles. Con respecto a la catástrofe social y humana que enfrenta la antigua Birmania, queda claro que habría podido prevenirse si la población hubiera contado con recursos de protección civil, si el gobierno hubiese dado las órdenes de evacuación pertinentes y si la pobreza no hubiese orillado a la población a asentarse en las zonas de mayor riesgo."















