Es cierto que el tiempo que era esa especie de castigo paternal de montarle la maqueta del estadio Vicente Calderón del Atlético de Madrid que habían regalado al crío daba para mucho. Fue un sólido rato... Y era inevitable pensar en las ironías de estar montando este estadio con fecha de demolición y una cuestionable historia de relocalización urbana y especulación deportiva-institucional entre club de fútbol y ayuntamiento.


Pero quizás lo que más admiré de esta maqueta, producto oficial del club vendida a través del diario deportivo Marca, fue ese patrocinio de Renfe y el Ministerio de Fomento en nombre del gobierno de España...

Temas: 

Comentarios

Añadir nuevo comentario