ay caramelles from fake industries on Vimeo.
Me llamó Santiago Martín la atención sobre la reciente intervención en la plaza de Caramelles en el Raval barcelones. Esta es la misma plaza que el ayuntamiento mantiene bajo acceso restringido con una valla que Fake Industries se propuso eliminar sin éxito. Explican que finalmente en lugar de utilizar el presupuesto del festival en una instalación que articulase la plaza para la comunidad como se sugería decidieron gastarse el dinero pagando a transeúntes para que a cambio de €10 activaran el espacio público durante una hora haciendo lo que les viniera en gana y contándolo ante la cámara.
La denuncia que el proyecto levanta sobre toda la fenomenología urbana institucional, la misma sobre la que parte la idea de activar espacios públicos en una especie de prostitución ciudadana donde la autoridad elige cuando y donde poner la cama, da lugar a muchas reflexiones. Una parte interesante de ese sentir lo expresa Santiago al terminar la nota donde me comunicaba el evento:
"PD: Un amigo cobra 6 € por lavar deficientes psíquicos durante hora."
















Comentarios
No acabo de entender
No he llegado al final del video. Me ha parecido algo reiterativo. Y si el objetivo de los creadores era demostrar la absoluta inanidad de la mayor parte de las "acciones de dinamización" que las instituciones realizan en las calles pues estupendamente bien logrado. Diría que se pueden llevar el primer premio a la chorrada mas grandes jamas inventada.
Podían haberse ahorrado el gasto y no dar ni un duro a nadie. Por lo menos han demostrado cierto orgullo y dignidad profesional y le han echado horas al asunto y han demostrado a sus clientes el buen fin del dinero que les hayan dado para el montaje.
Por supuesto que se me ocurren cientos de formas de conseguir ese efecto demostración. Ellos han elegido esta. Ahora bien reconociendo que la demostración es eficaz e, incluso, que genera controversia tengo que decir que el resultado del proceso es tedioso y adormecedor. Ya tengo un nuevo método de contar ovejitas por la noche. Imaginarme una escena repetida de políticos pasando delante de mi imaginación diciendo todos ellos la misma frase "Hoy te hemos robado dos horas de tu vida. Mañana lo haremos mejor".
Algo de eso...
Por ahí van buena parte de las intenciones, creo yo... Luego si cliente y promotor son como pareciera en este caso, la ciudad a través del festival, la misma cosa... Lo de ahorrar el gasto queda como un gesto genérico de justicia social que pudiera quedar en el anonimato y/o tener menos impacto (aunque tampoco creo que aún el debate sea desafortunadamente de gran calado) que de este modo que a mí me parece efectivo.
Luego en lo que se refiere a intenciones de los autores, supongo que tendrían que ser ellos los que decidieran participar en esa conversación, y no se si es su deseo. Aunque pudiera ser interesante, en realidad creo que no es necesario para hablar y realizar una interpretación del proyecto y su contexto como estamos empezando a hacer en parte por aquí. Esa es una parte para mí muy interesante de la propuesta.
Lo del tedio y el hastío... Cuestión de estilo a parte, es algo que creo va con la obra, el vídeo quiero decir. Para mí al menos hay precedentes con un mensaje en estructura similar en alguna vídeo instalación de Bruce Nauman. Aunque aquí sin embargo más que paranoia rutinaria a mi me gusta el retrato cotidiano (y ahí sí, quizás tedioso pero buena parte de la cotidianidad lo suele ser y el montar un vecindario quizás no requiera otra cosa más que abrir una plaza en un barrio) y me parece una muestra válida de para acercarse en parte a quien y con quien se juega en muchas de estas propuestas.
De hecho creo que en tu indignación hay una crítica que compartes, y a mí la idea de los políticos hasta me gusta... A ver si encuentro un enlace de un político local que hace poco por aquí monto una campaña falsa y terminó siendo promocionado como la cosa más genuina que había emergido en ese barrio en mucho tiempo.
Un gran saludo,
Daniel
Añadir nuevo comentario