En Donosti estuve poco en esta ocasión , un par de veces, en Bilbao aún menos. La breve mañana que pase por San Sebastián antes de acercarme a recibir a mi madre a la estación de trenes me dediqué a patear el centro y al ir a cruzar el río se me acerco un vagabundo de la Europa del Este. Andaba yo en ese momento despistado y con prisas. Le dije que no le podía ayudar. Insistió y señalando las bolsas de plástico que llevaba me dijo que eran todo lo que tenía, pero que lo que quería de verdad era dinero para tomar un café.

Insistió en entablar conversación y se quejó con con cierta resignación y desidia. Me pregunto si era yo de por allí. Cuando le dije que no, me respondió que no le gustaba el País Vasco, no le gustaba San Sebastián. Decía que la gente era arisca y que no se respiraba buen ambiente. Se quería ir a otra ciudad. Se estaba planteando volver a alguna ciudad de Francia o vagabundear hacia el sur de España.

En otras circunstancias le habría preguntado su nombre, e incluso quizás habría querido saber algo más de su historia, pero tenía la cabeza en otra parte. Había entrado esa misma mañana en un local para tomar un café y no me vieron o me supieron ver. Así que usé el aseo y me fui sin tomar nada camino a la estación poco antes de cruzarme con él.


Eje Madrid-País Vasco... Al menos ese fue el tránsito de las pasadas vacaciones. Esa mañana en Donosti, el día en Bilbao y la estancia en Guipúzcoa. Está Madrid y alrededores y un par de paradas por la provincia de Burgos. Fotos disponibles para compartir, usar, tirar u olvidar. Por un momento me quedé con la sensación de deberle un café a alguien.

Temas: 

Añadir nuevo comentario